ACTIVIDAD 7
Caracteriza desde un punto de visto retórico el discurso de Carlos Galván en El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez. Utiliza, para ello, el apartado Comentarios. Puedes utilizar este guion:
ANÁLISIS
1.
Resumen.
2. El contexto del discurso.
3.
Argumentos principales del discurso.
4. Argumentos secundarios.
5.
Elementos no argumentativos.

En El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez, el discurso de Carlos Galván es una defensa apasionada del oficio del cómico ambulante. En un contexto de decadencia del teatro popular, Galván reivindica la dignidad de quienes viven por y para el arte, sin reconocimiento ni estabilidad. Sus argumentos principales giran en torno al valor del teatro como forma de vida, la entrega del actor y la crítica a una sociedad que olvida sus raíces culturales. Como ideas secundarias aparecen la nostalgia por el pasado y el viaje como símbolo de la existencia del artista. Retóricamente, el discurso destaca por su tono lírico y emotivo, el uso de metáforas, repeticiones y exclamaciones que apelan al sentimiento del oyente, convirtiéndolo en un alegato más poético que racional.
ResponderEliminarEl discurso de Carlos Galván combina un tono lírico y patético con momentos de ironía y dignidad contenida. Hay un fuerte componente emocional, que busca la persuasión por medio de la emoción y la nostalgia en cada frase, buscando conmover al oyente.
ResponderEliminarTambién emplea el viaje como metáfora existencial, es decir, la vida del cómico se presenta como un “viaje a ninguna parte”: un camino sin llegada, pero lleno de sentido mientras se recorre.
En esta escena de "El viaje a ninguna parte" destaca el discurso, prácticamente monólogo, de Carlos Galván. Algo que me ha llamado la atención de su discurso es la manera en la que su tono de voz iba fluyendo y variando, subiendo y bajando constantemente, casi como si dentro de la misma película el personaje estuviese también actuando. La alteración en su tono de voz es casi protagonista de la escena, y su discurso consigue que el resto de personajes se queden en silencio simplemente escuchándole. Asimismo, fuera de la pantalla consigue que los espectadores nos quedemos igual que los otros personajes, en silencio, hipnotizados por su charla. De la misma manera, la mirada del actor parece hablar casi tanto como su voz.
ResponderEliminarEl discurso está cargado de emoción, buscando conmover más que convencer racionalmente a los oyentes. Además se ve como Galván alza el tono para darle mas énfasis a su opinión y a sus ideas. Reivindica la dignidad de los que viven del arte haciendo una crítica social. Hace uso de metáforas para darle mas emotividad al discurso.
ResponderEliminarEn este fragmento vemos a un personaje que defiende el valor del teatro ambulante y de los actores que viven de él, aunque sean poco conocidos. Dice que su trabajo también es importante, que entretener y emocionar a la gente tiene sentido y que forma parte de la cultura, sobre todo, en momentos de sequía como en el que están porque ayuda a los que lo están pasando mal a reírse. Además, habla desde la emoción y la experiencia personal, usando un lenguaje cercano y lleno de sentimientos en el que mezcla tristeza, orgullo y esperanza.
ResponderEliminarLos argumentos principales son el desencanto con la profesión artística. Carlos Galván expresa su frustración por la falta de reconocimiento y la dificultad de vivir del teatro, criticando la escasa valoración del trabajo artístico, resaltando que, aunque el actor pone su alma y esfuerzo en el escenario, la sociedad no lo aprecia ni lo respeta. Por otra parte, la resignación y autocrítica se muestra autocrítico, reconociendo que la vida del artista está llena de sacrificios. El discurso creo que está marcado por un tono emocionalmente cargado.
ResponderEliminarEn el fragmento de la película, se observan tres bandos: los cómicos, los pueblerinos y el representante del cine, es decir, de la modernidad. El bando de los cómicos se ve perdido debido al auge del cine, y con la llegada del actor y su posterior propuesta para que participen los cómicos en la película, los pueblerinos se revelan. Ellos están en contra de que unos visitantes les quiten el dinero que podría estar ganando la gente del pueblo, haciendo alusión a la gran pobreza a la que se enfrenta el pueblo.
ResponderEliminarSin embargo, ahí es donde comienza el discurso de José Sacristán; es ilógico que la gente del pueblo cargue contra los cómicos, ya que ambos son miembros de un mismo bando: los pobres, las víctimas del sistema. Para ello, Sacristán hace alusión a elementos con los que ambos bandos pueden empatizar, como puede ser la hambruna. Además, él en ningún momento les dice a los del pueblo que se están equivocando, ni mucho menos; él cree que están en su derecho de exigir lo que se les pertenece, pero ve injusto que los cómicos, quienes no pertenecen a ningún lado, se queden sin la recompensa simplemente por no pertenecer al pueblo.
Su voz se va elevando según pasa el discurso, y de la misma forma, su lenguaje no verbal; las gesticulaciones van en aumento, y según pasa el tiempo, su discurso se va volviendo cada vez más cargante contra el bando contrario a ellos. Por tanto, para empatizar con los cómicos y ver que se encuentran todos en un mismo nivel, alude a que ambos están unidos por un mismo enemigo: los ricos, aquellos por encima de ellos. Aquellos que no deben preocuparse por los problemas del día a día por los que todos ellos pasan. Por tanto, ambos terminan entendiéndose entre ellos, por un simple acto de empatía, de solidaridad.
El discurso de Carlos Galván trata sobre los derechos de los cómicos a representarse ellos mismos en el teatro o cine. Aunque estos esten en un pueblo donde trabajen distintas perosnas, eso no quiere decir que cada uno le quite el trabajo al otro. Lo que podrían hacer es sacarse un beneficio mutuo dandose un papel donde participen ambas partes y en la que se tengan en cuenta los intereses de cada uno de ellos.
ResponderEliminarLo que más me ha llamado la atención es la manera en la que sube y baja el tono de voz. En ocasiones se muestra enfadado y en otras decepcionado. Mediante esta entonación consigue que el espectador se adentre de lleno en el contexto. Dejando a un lado los argumentos de su discurso, es interesante observar cómo a través de la voz simplemente, una persona puede "engancharnos" a sus palabras. Con esto entendemos que un buen monólogo va siempre de la mano con una entonación fuerte y estable. El tono de voz puede ser lo que convierta unas simples palabras en un discurso.
ResponderEliminarGalván reivindica la dignidad del actor que vive del teatro popular frente a la modernidad y la decadencia del arte itinerante. El teatro de compañías viajeras está desapareciendo, y Galván se enfrenta a la pérdida de su identidad como cómico, al igual que los pueblerinos que al principio defienden que los papeles deberían ser suyos por pertenecer al pueblo.
ResponderEliminarConsigue que los que se presentan como un bando opuesto al suyo se sumen en la miseria que pertenece a todos, no solo por lo que dice sino por cómo lo dice. Alaba la actitud ambiciosa de los pueblerinos a la vez que se va incluyendo en ese rebaño, alegando que todos pasan la misma “hambre” (metáfora constante sobre la necesidad de trabajo, al igual que otras) y que precisamente por eso todos merecen lo mismo.
El cambio en el volumen de la voz actúa como método de expresión más allá de las palabras, transmitiendo lo que dice mucho mejor. También emplea repeticiones de tal manera que enfatiza lo que quiere decir para que cale más hondo.
Lo que más ha llamado mi atención ha sido el uso del lenguaje no verbal, así como la modulación de la voz para enfatizar determinados mensajes. Carlos Galván se levanta y alza la voz con determinación, por ejemplo, destacando la frase “sangre, sudor y lágrimas” para enfatizar su fuerza. Además, repite palabras como “nuestro” y “nosotros” para involucrar al público y generar unidad. Asimismo, acompaña su discurso con movimientos expresivos de las manos y los brazos, reforzando cada idea y, al mismo tiempo, manteniendo la atención de quienes lo escuchan. Por lo tanto, su presencia transmite energía y convicción, haciendo que cada palabra impacte con fuerza.
ResponderEliminarEl argumento central del discurso de Carlos Galván es la defensa apasionada del teatro como forma de vida y de resistencia cultural. Esto es, reivindica el valor del artista humilde frente al olvido, la miseria y la modernidad que amenaza con destruir la tradición. Lo hace con un tono retórico y emotivo y con tono emocionalmente cargado. Se percibe la frustración, el cansancio y el desencanto en sus palabras creando un ambiente de desesperanza que envuelve al público mediante el uso de metáforas, anáforas e ironías.
ResponderEliminarEn la película aparece un grupo de actores de teatro cuyo esfuerzo no siempre obtiene resultados. El personaje de Galván, interpretado por José Sacristán, pronuncia un discurso muy emotivo donde habla de los sacrificios hechos para mantener la compañía, muchas veces sin éxito. En su monólogo trata temas como la identidad y el sacrificio, mostrando la dura realidad de que, aunque uno se esfuerce, no siempre se logran las recompensas esperadas. Galván aparece perdido, sin un rumbo claro en la vida, como indica el título.
ResponderEliminarSu lenguaje es dramático y refleja con fuerza sus emociones y la injusticia del teatro, donde el sacrificio no siempre tiene recompensa. Sacristán utiliza la voz con gran expresividad: cambia el tono y el volumen para transmitir sentimientos, hace pausas que intensifican el dramatismo y alza la voz para convencer al público, logrando su propósito. Además, Galván recurre a recursos como la exageración, la ironía y un tono poético que hacen su intervención más intensa y memorable.
El discurso de Galván es una defensa de su trabajo como cómico, es una especie de lucha por la falta de pan, puesto que los locales del pueblo al que habían llegado a trabajar reclamaban su pan por ser de sus tierras y los cómicos no pertenecer a ellas. En esta especie de monólogo se pueden ver varias características de la retórica como, por ejemplo, las pausas. Las utiliza para diferenciar las frases y su peso, para que al resto le dé tiempo a asimilar y comprender lo que dice, para dramatizar su texto… Otro rasgo que ayuda a la dramatización es el tono. Galván utiliza dos tonos principales: uno más alto, firme y contundente (incluso rozando lo agresivo a veces) y otro más bajo, tranquilo y sosegado. Con el primero trata de imponerse y con el segundo busca la compasión, la empatía, causarles pena incluso. Estos dos tonos los va combinando constantemente para crear contraste y, así, una mejor recepción de su mensaje. También es destacable que expresa la injusticia de su situación mostrándose comprensivo con la de los locales, dándoles la razón. Por último, decir que todo el discurso va a acompañado de gesticulaciones que ayudan a que los destinatarios mantengan la atención, entre otras cosas.
ResponderEliminarEl discurso de Carlos Galván en El viaje a ninguna parte se da en el contexto de un pueblo rural que recibe a unos cineastas para grabar una película, los cómicos acuden allí con la intención de buscar trabajo en la producción cinematográfica, ante lo cual el pueblo se rebela, considerando que el trabajo que pueda traer esa grabación debería ser para ellos, puesto que es su espacio el que están usando; ante esto, Carlos Galván se levanta y comienza a pronunciar un discurso defendiendo el derecho de los cómicos a buscar empleo en ese contexto.
ResponderEliminarEste discurso comienza con uno de los recursos más típicos de la retórica, la apelación al contrincante (el pueblo) mediante el reconocimiento de la validez de sus sentimientos y argumentos, para generar un sentimiento de conexión y empatía que logre para sus palabras posteriores un público, al menos, dispuesto a escuchar. Posteriormente, elabora un discurso en que, siguiendo esta línea de apelación a la empatía e identificación mutua, equipara sus problemas a los que pueden enfrentar los habitantes del pueblo y presenta su forma de vida como algo también complejo con lo que puedan empatizar. De hecho, en ningún momento se posiciona en contra de ese “contrincante” que sería al pueblo, sino que siempre busca la convicción mediante la conexión, les coloca a ambos en un mismo “barco”.
Además, lleva todo esto a cabo con una profunda sentimentalidad y pasión (moción de afecto) en la expresión que contribuye a que sus receptores se muestren no solo dispuestos a escuchar, sino genuinamente conectados a sus palabras.
En el discurso de Carlos Galván en “El viaje a ninguna parte”, de Fernando Fernán Gómez, podemos observar la lucha contra la falta de trabajo. Para ello, Galván realiza un monólogo en el que critica que les están quitando el empleo a los cómicos.
ResponderEliminarLas palabras de Galván llegan a todo el público gracias a su buen uso de la retórica, ya que emplea pausas, un tono adecuado y argumentos sólidos, entre otros. Galván comienza dándoles la razón a los peliculeros, reconociendo que no está bien que se estén quedando sin comida y diciendo que mañana podrán disfrutar de ella. Una vez los ha persuadido haciéndoles creer que tienen razón, empieza a criticar lo injusto que le parece que les estén quitando el trabajo.
Todos estos argumentos resultan eficaces gracias al correcto uso de la retórica, ya que se ha hecho un buen uso de los argumentos, del discurso está bien cohesionado y ha utilizado un buen tono, ritmo y entonación, entre otras cosas.
En El viaje a ninguna parte, Carlos Galván pronuncia un discurso muy emotivo en el que defiende el valor del teatro y la dignidad de los cómicos. Habla con orgullo y tristeza, recordando todo lo que han entregado a su oficio y lo poco que la sociedad lo reconoce. El momento llega cuando el teatro ambulante está desapareciendo y los actores se sienten desplazados por el cine y la televisión. Galván reivindica que actuar no es solo un trabajo, sino una forma de vida, una manera de resistir y de seguir soñando. También critica la pérdida de la cultura popular y el olvido de quienes han hecho del arte su casa. Retóricamente, su discurso está lleno de emoción: usa repeticiones, pausas y metáforas que lo convierten casi en una despedida. Más que convencer con razones, lo hace con sentimiento, dejando claro que el arte también es una forma de dignidad.
ResponderEliminarQuizá uno de los aspectos más interesantes del fragmento sea el discurso retórico de Carlos Galván. No se trata de un discurso ordenado ni académico, ni creo que esa sea su intención; más bien se construye desde la emoción y la experiencia vivida. Galván no intenta convencer mediante argumentos lógicos, sino apelando a sentimientos que todos los presentes pueden reconocer, como el hambre, el sacrificio o la incertidumbre.
ResponderEliminarA mi parecer, gran parte de la fuerza del discurso reside en que no acusa directamente a nadie. No dice que el pueblo se equivoque, ni impone su punto de vista, sino que intenta que todos se reconozcan dentro de un mismo problema. De este modo, el discurso resulta más persuasivo, ya que se basa en la empatía y no en el enfrentamiento.
Además, pienso que la retórica se ve reforzada por la forma en la que se pronuncia el discurso. Los cambios de tono, las pausas y la intensidad creciente hacen que el mensaje cale más hondo y que tanto los personajes como el espectador se mantengan atentos.