martes, 4 de noviembre de 2025

CLT Actividad 1

 

 



ACTIVIDAD 1

Lee este texto y responde a las siguientes preguntas:





19 comentarios:

  1. Ha presentado una situación cotidiana y la ha adornado con elementos que representan la inocencia, como la niñez, los superheroes y los deseos de un niño de que su padre sea especial para él. Luego, al final del cuento ha introducido una situación completamente macabra e inpropia de un niño para sorprender al lector.

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  2. ¿Cómo ha reflejado lo siniestro?
    La imaginación puede recrear escenas mucho peores que una descripción con pelos y señales. Mediante la sugerencia, ha conseguido que una escena aparentemente triste se torne en una situación macabra con un protagonista carente de culpa, no únicamente por los actos en sí, sino por la psicopatía con la que son producidos.
    ¿Cómo lo ha dosificado?
    Ha transformado las emociones que van surgiendo a lo largo del —corto— texto en un segundo, concentrando la tenebrosidad en tres simples oraciones.
    ¿Aparecen escenas violentas?
    No aparecen explícitamente, pero la narración las evoca con claridad.

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  3. El autor consigue el efecto de lo siniestro mezclando situaciones totalmente normales con detalles inquietantes, y además lo cuenta desde la perspectiva de un niño, lo que hace que todo resulte todavía más perturbador. El padre se presenta como alguien aburrido, que vende seguros y pasa el día leyendo el periódico, pero poco a poco esa imagen va cambiando y empieza a parecer una figura extraña. Esa transformación es lo que provoca lo siniestro, porque algo que debería ser cercano y seguro termina dando miedo.

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  4. Iwasaki consigue el efecto de lo siniestro al mezclar lo cotidiano con elementos inquietantes, como la sangre, los cuchillos, la noche y la transformación simbólica del padre en un personaje amenazante, vistos además desde la imaginación de un niño. Este efecto se dosifica de forma gradual: el texto empieza con un tono ingenuo y va incorporando detalles cada vez más oscuros hasta un final más intenso. No aparecen escenas violentas explícitas, pero sí sugerencias de violencia que crean tensión y refuerzan la sensación inquietante.

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  5. Iwasaki consigue el efecto de lo siniestro mezclando aspectos y cosas características de lo cotidiano con otras que dan miedo. Asimismo, se menciona desde el primer párrafo un cuchillo y sangre, cosas bastante tenebrosas. A lo largo del cuento va constantemente intercalando aspectos que dan miedo con otros normales, y así los dosifica y va creando esa alternancia entre lo que da miedo y lo que no. Ese sube y baja de miedo, crea un ambiente terrorífico ya que produce una sensación de incertidumbre y de no saber qué es lo siguiente que va a pasar. La escena más violenta que aparece en el texto, aunque sea de manera implícita, es la del padre de Gómez con el cuchillo que mata a leopardos. Esto se sobreentiende cuando dice que el cuchillo está manchado de su sangre. Por lo que no muestra la escena, sino que deja que la construyas tú en tu cabeza, la que puede conseguir un resultado más siniestro. Asimismo, esa mezcla del tono sarcástico con lo que da miedo.

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  6. Iwasaki consigue crear una atmósfera siniestra a través de la sugerencia. En el cuento no se narra ningún acto sangriento, pero los lectores pueden intuir que algo terrible ha sucedido mediante las referencias que captan. El lector no necesita entrar en detalle para contarnos lo que ha pasado; por qué alguien grita, por qué el padre ahora es el Capitán Garfio y por qué el niño es Peter Pan. Sin embargo, para entender el texto, es fundamental conocer este cuento infantil al que hace referencia.

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  7. El autor ha logrado el efecto del siniestro mediante la mezcla de lo cotidiano con lo terrorífico. Ha empezado contando una historia que parecía inocente sobre un niño que compara los padres de sus compañeros con el suyo, para, finalmente, introducir un final totalmente inesperado para el lector, además de muy violenta, donde la inocencia del niño se convierte en locura.

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  8. Iwasaki consigue el efecto de lo siniestro al transformar progresivamente lo cotidiano en algo inquietante. El padre, que al principio es una persona normal frente a los padres “heroicos” de los amigos, va adquiriendo rasgos perturbadores mediante pequeñas pistas: flaco y largo, manos pálidas, blancas como el mármol... Además, se van introduciendo elementos que refuerzan la atmósfera inquietante, como la presencia del hacha, la luz de la luna y los aullidos nocturnos, que aportan un tono oscuro y amenazador a la escena.

    Este efecto está dosificado de forma gradual, comenzando con un tono infantil y fantasioso que pasa poco a poco a una atmósfera oscura y tensa hasta culminar en la revelación final del padre como el Capitán Garfio. No hay escenas de violencia explícita, pero sí una constante insinuación: cuchillos, sangre, aullidos y hachas que sugieren peligro sin describirlo directamente. Esta violencia implícita refuerza la inquietud y hace que el desenlace resulte más impactante.

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  9. Iwasaki hace que el texto parezca siniestro porque describe al padre con aspecto raro y usa objetos como el cuchillo, el hacha, la luna y los aullidos, que crean miedo y amenaza. El efecto aparece poco a poco: empieza con un tono inocente y termina con el padre convertido en Capitán Garfio. No hay violencia directa, pero sí se sugiere con esos objetos y con los gritos, lo que aumenta la sensación inquietante.

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  10. -1ª. Lo consigue mezclando lo cotidiano con lo inquietante: un padre normal que de pronto aparece descrito como un pirata peligroso. El contraste genera sensación de extrañeza. -2ª. Va aumentando poco a poco la intensidad: empieza con comentarios inocentes y termina con la escena oscura del padre tumbado y el narrador con un hacha. La tensión crece gradualmente. -3ª. Sí, en el texto aparecen escenas violentas, aunque muchas de ellas están insinuadas más que descritas directamente, lo que aumenta la tensión. Se menciona el uso de un hacha para cortar la carne, la sangre que queda en el cuchillo de su amigo y los aullidos que se escuchan en la casa, elementos que crean una atmósfera inquietante. Además, la manera en que el narrador imagina a su padre como un pirata de verdad, peligroso y brutal, refuerza esa violencia simbólica. Todo esto contribuye a que el lector perciba una amenaza constante sin necesidad de mostrar escenas explícitas.

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  11. El efecto de lo siniestro aparece por pura contraposición de elementos contradictorios. El texto se presenta como un relato infantil, en el que la voz del narrador aparece como la de un niño pequeño hablando sobre su padre y sus amigos. En el texto, este niño comienza a explicar que los padres de sus amigos son superhéoes o villanos, y para ello, comienza a mencionar nombres de personajes de la cultura popular como Conan el Bárbaro, Tarzán, Luke Skywalker o Spider-man.
    Sin embargo, el elemento siniestro ya aparece desde el primer párrafo, donde se narra como un amigo del niño narrador mostró un cuchillo con sangre, alegando que se trataba de "sangre de guepardo"; esto ya presenta cierto rasgo de incertidumbre, ya que es un elemento violento dentro de una narración, en teoría, inocente.
    Sin embargo, el mayor acto de violencia aparece al final , cuando el niño, comido por la necesidad de tener un padre famoso, decide cortarle la mano a su padre, provocándole tal dolor que hizo que se pusiera a gritar. Esto pasó para que el niño protagonista pudiese relacionar a su padre con un personaje de la cultura popular, ya que al no tener brazo, podría relacionarlo con Capitán Garfio.

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  12. Iwasaki consigue el efecto de lo siniestro al transformar una situación con aire cotidiano, costumbrista y predecible en algo inquietante, mezclando lo familiar con elementos perturbadores. El autor dosifica la introducción de los elementos de impacto de manera gradual, comenzando con un tono infantil e inocente y añadiendo poco a poco detalles extraños. Podría decirse que hay innegablemente escenas de violencia implícita (el cuchillo manchado de sangre, la violencia física en el recreo, el hacha de cortar, los aullidos, los gritos...).

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  13. A mi parecer ese efecto lo consigue mezclando historias de la vida cotidiana con detalles más precisos como son los nombres de superhéroes o en lo que trabaja su padre. Al principio parece que va a ser un texto infantil y gracioso porque es un niño hablando de sus inquietudes “infantiles”, pero va usando elementos más violentos como la sangre de leopardo, el hacha para cortar la carne o los aullidos del papá de Mendoza para ir metiendo más dramatismo. Es decir, no describe la violencia directamente sino que la sugiere, la va introduciendo poco a poco para que resulte aún más inquietante.

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  14. 1. Iwasaki logra el efecto de lo siniestro mediante el choque entre el deseo infantil de heroicidad y la decepción de la realidad. El niño necesita un padre poderoso, pero solo tiene un vendedor de seguros. El siniestro se materializa cuando el niño fuerza la transformación: el padre, en su estado más pasivo, es reinterpretado a través de un objeto de la casa (el hacha) y la luz de la luna, lo que convierte lo familiar y aburrido en algo inquietante y amenazador como la figura del temible Capitán Garfio.
    2. El efecto se dosifica de manera gradual y ascendente. Primero establece el conflicto social del niño y la insuficiencia de su padre. Luego, describe la imagen patética del padre ("manos pálidas, blancas blancas como el mármol"), creando un ambiente de quietud espectral. Finalmente, el niño introduce el elemento violento y simbólico (el hacha) en la escena, donde acaba por culminar la reinterpretación final, donde el grito del padre se acepta como el rugido del pirata.
    3. Sí que aparecen escenas violentas, aunque son principalmente de naturaleza simbólica y psicológica. De hecho, la violencia más evidente es el acto de amenazar al padre donde el niño corre y saca "el hacha de cortar la carne". La respuesta del padre valida para el niño su fantasía de poder. Además, el texto menciona la violencia externa que motiva al niño: que a él le "pegan en el recreo", y la violencia implícita en la fanfarronería de su amigo Gómez, que lleva un cuchillo "manchado de sangre de leopardo". La violencia se canaliza y se resuelve en la amenaza final contra sus acosadores.

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  15. Iwasaki crea lo siniestro mostrando algo extraño dentro de una situación normal y familiar. Poco a poco introduce detalles inquietantes que rompen la tranquilidad, sin explicarlos del todo. La tensión aumenta de manera gradual hasta el final. No hay escenas violentas directas, pero sí señales que las sugieren, lo que provoca inquietud en el lector.

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  16. Iwasaki transmite unos hechos macabros y siniestros desde la percepción inocente de un niño. Es por eso que podemos encontrarnos con símiles y metáforas que comparan a los padres de los pequeños con los personajes de sus historias favoritas. Estas comparaciones crean en el lector un cierto sentimiento de extrañamiento ante lo que está leyendo, ya que, se tratan de escenas violentas maquilladas y adornadas con la imaginación y con los deseos de los niños. Otro elemento que contribuye a la creación del efecto de lo siniestro son las descripciones y los elementos que usa para caracterizar a los padres de los niños (cuchillos, manos pálidas, hacha de cortar la carne, etc.).

    Todos esos elementos los va intercalando con la inocencia del niño que da voz al texto, quien normaliza todas las situaciones violentas e incluso se crea ilusiones sobre ellas.

    Como tal no aparecen escenas violentas ni sangrientas, no se describe ninguna, pero sí que se hacen referencia a ellas o se da a entender que algo está pasando o va a pasar.

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  17. Este cuento se ha escrito de una manera infantil, utilizando un lenguaje sencillo y cercano para los niños, sin recurrir a descripciones explícitas de violencia, lo que hace que pueda ser leído sin provocar miedo. Sin embargo, el texto esconde una situación siniestra, ya que plantea cómo los hijos dañan a sus propios padres para transformarlos en héroes o personajes admirados. De este modo, Iwasaki consigue el efecto de lo siniestro al contraponer la inocencia infantil con una acción moralmente perturbadora.
    El autor logra este efecto a través de la imaginación del lector. No describe directamente la violencia, sino que la insinúa a través de referencias simbólicas, como la sangre de leopardo, el cuchillo, el hacha o la transformación final del padre en el Capitán Garfio. Además, el efecto siniestro aparece progresivamente: al comienzo, el tono es humorístico e ingenuo. Poco a poco, el ambiente se vuelve más oscuro hasta llegar al desenlace, cuando el niño toma el hacha y el padre “se convierte” en Garfio. Este es el momento en el que el lector entiende cómo se convierten los padres en personajes heroicos.
    Por último, la violencia no se muestra de forma directa, sino que queda sugerida. Es precisamente esta ausencia lo que refuerza el carácter siniestro del cuento, ya que obliga al lector a completar la escena con su propia imaginación.

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  18. Iwasaki consigue el efecto de lo siniestro introduciendo elementos inquietantes dentro de una situación cotidiana y aparentemente inofensiva, contada además desde la mirada de un niño que no es consciente del peligro real de lo que narra. El relato comienza en un tono cercano y casi humorístico, pero poco a poco aparecen detalles perturbadores como la sangre en el cuchillo, los aullidos nocturnos, la luz de la luna o el hacha, que se van acumulando sin llegar nunca a una violencia explícita. Esta dosificación progresiva hace que la inquietud crezca de forma natural y que el final resulte especialmente perturbador, ya que la amenaza queda sugerida y es el lector quien completa el sentido siniestro del texto.

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